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Acogimiento transfronterizo de un menor, incluido en familias de acogida

Inglaterra y Gales
Contenido facilitado por
European Judicial Network
Red Judicial Europea (en materia civil y mercantil)

1 ¿Existe alguna obligación de consulta previa y de autorización con arreglo a su Derecho nacional antes del acogimiento transfronterizo de un menor? De haberla, indique las posibles excepciones.

Para que el Estado, a través de la autoridad local, pueda decretar la acogida de un menor, debe actuar de conformidad con la Ley de menores de 1989 (Children Act 1989). El artículo 20 exige que la autoridad local decrete la acogida de un menor en determinadas circunstancias de oficio o en virtud de una resolución tutelar dictada por un órgano jurisdiccional de conformidad con el artículo 31. Las necesidades del menor son la consideración principal en toda decisión de acogimiento adoptada por las autoridades locales en virtud del Derecho de Inglaterra. El Reglamento sobre la planificación del cuidado, la acogida y la revisión de casos (Inglaterra) de 2010 (Care Planning, Placement and Case Review Regulations 2010) («el Reglamento de 2010») establece que en relación con los menores acogidos por la autoridad local, o cuya acogida decrete esta, el plan de cuidado debe, en la medida de lo razonable, acordarlo la autoridad responsable con cualquier progenitor del menor o con cualquier persona que no sea el progenitor del menor pero que tenga la responsabilidad parental con respecto a él o, de no existir esta persona, la persona responsable de su cuidado inmediatamente antes de que la autoridad responsable organizara el acogimiento del menor. En el caso de los menores que tengan al menos dieciséis años que acepten ser acogidos por la autoridad local, el Reglamento de 2010 exige que el plan de cuidado se acuerde con los propios menores.

En lo que respecta a las modalidades que cumplen con la definición de acogimiento privado (private fostering), la autoridad local debe verificar si se protegerá y fomentará debidamente el bienestar del menor y comprobar la idoneidad de todos los aspectos del acogimiento privado de conformidad con las obligaciones del artículo 67 de la Ley de menores de 1989. Para ello, el Reglamento de menores (Disposiciones sobre acogida de menores en hogares particulares) de 2005 [The Children (Private Arrangements for Fostering) Regulations 2005] («el Reglamento de 2005») establece que el particular responsable de la custodia (private foster carer) debe notificar a la autoridad local el acogimiento, como mínimo, seis semanas antes de que comience, pero si va a comenzar en las próximas seis semanas, debe notificar a la autoridad local de forma inmediata. Cualquier persona que participe en el acogimiento privado del menor debe notificarlo a la autoridad local lo antes posible una vez concertado el acogimiento. La autoridad local debe visitar el alojamiento y hablar con los particulares responsables de la custodia propuestos, los miembros del hogar y el menor y, si fuera posible, hablar con los progenitores del menor y con cualquier otra persona que tenga la responsabilidad parental del menor. En la medida de lo posible, la autoridad local debe verificar los diversos aspectos que figuran en los anexos del Reglamento de 2005.

2 En caso de que se requiera la consulta y la autorización previas, ¿qué autoridad debe consultarse y dar su autorización?

En caso de acogimiento de un menor decretado por una autoridad local, la consulta y la aprobación deben llevarse a cabo de conformidad con el artículo 20 de la Ley de menores de 1989, es decir, el acogimiento debe contar con la aprobación de los progenitores u otras personas que tengan la responsabilidad parental del menor y siempre que se cumplan los criterios para el alojamiento del menor. Como alternativa, la autoridad local puede decretar el acogimiento del menor de conformidad con una resolución tutelar judicial. En ambos casos, la autoridad local debe cumplir la Ley de menores de 1989 y, en particular, el Reglamento de 2010. La autoridad local debe, en la medida en que sea razonablemente posible hacerlo, lograr un acuerdo sobre el plan de cuidado, que establece la forma en que la autoridad local satisfará las necesidades del menor junto con los progenitores del menor o con cualquier otra persona que tenga la responsabilidad parental del menor, y cuando proceda, dada su edad, con el menor.

En el caso de un acuerdo de acogimiento privado, el particular responsable de la custodia pasa a ser el responsable de prestar los cuidados diarios del menor de forma que fomente y proteja su bienestar. La responsabilidad general de proteger y fomentar el bienestar del menor en acogimiento privado recae en el progenitor o la persona que tenga la responsabilidad parental. Las autoridades locales no aprueban ni registran formalmente a los particulares responsables de la custodia. Sin embargo, las autoridades locales tienen la obligación de cerciorarse de que se proteja y fomente de forma satisfactoria el bienestar de los menores que son, o serán, acogidos de forma privada en su zona. Es la autoridad local de la zona en la que reside el menor acogido de forma privada la que tiene obligaciones legales respecto a este menor. El Reglamento de 2005 establece la obligación de los progenitores, o la persona que tenga la responsabilidad parental, así como de los particulares responsables de la custodia y de cualquier otra persona involucrada (ya sea de forma directa o indirecta) en la organización del acogimiento privado del menor, de notificar a la autoridad local el acuerdo, propuesto o vigente, de acogimiento privado. Además, los profesionales de la educación y la salud y otros profesionales también deben notificar a la autoridad local cualquier acuerdo de acogimiento privado del que tengan noticia, cuando no tengan la certeza de que la autoridad local haya sido, o vaya a ser, notificada sobre dicho acuerdo.

3 Describa brevemente el procedimiento de consulta y de autorización (incluidos los documentos necesarios, los plazos, los tipos de procedimiento y otros datos pertinentes).

En el caso de acogimiento por una autoridad local, el Reglamento de 2010 establece los plazos para el proceso de planificación del cuidado, pero no la notificación de la resolución sobre el acogimiento. El plan de cuidado debe elaborarse antes de que la autoridad responsable entre al menor en acogida por primera vez, o si no fuera posible, dentro de los diez días hábiles siguientes al inicio del primer acogimiento. Debe seguir revisándose, bajo la supervisión del funcionario de revisión independiente (Independent Reviewing Officer). La autoridad responsable debe, en primer lugar, revisar el caso del menor en un plazo de veinte días hábiles a partir de la fecha en que el menor es acogido. La segunda revisión debe llevarse a cabo, a más tardar, tres meses después de la primera, y las siguientes revisiones deben realizarse a intervalos no superiores a seis meses. Las revisiones las lleva a cabo el trabajador social del menor (designado por la autoridad responsable) y deben demostrar que se ha consultado al menor y a las demás partes, incluidos los responsables de la custodia, la escuela o la guardería del menor, el médico o cualquier otra persona pertinente, según proceda.

El Reglamento de 2005 establece los plazos de notificación y evaluación y el requisito continuado de que la autoridad local se asegure de que se protege y fomente el bienestar de los menores en acogimiento privado de su zona. En cuanto a la notificación, la persona que propone acoger de forma particular a un menor debe notificar la propuesta a la autoridad local correspondiente al menos seis semanas antes de la fecha en la que vaya a comenzar el régimen de acogimiento privado, o de forma inmediata si el régimen va a iniciarse en un plazo de seis semanas. Además, cualquier persona, incluido un progenitor u otra persona que tenga la responsabilidad parental de un menor, que participe o no (ya sea directamente, o no) en la organización del acogimiento particular del menor debe notificar el acuerdo a la autoridad local correspondiente lo antes posible una vez que se haya celebrado el acuerdo. La autoridad local debe visitar el lugar de acogimiento privado dentro de los siete días siguientes a la notificación del mismo. La autoridad local evalúa el régimen de acogimiento o la propuesta de régimen. A continuación, las autoridades locales realizan visitas de seguimiento. El número de visitas necesarias se realiza a intervalos no superiores a seis semanas durante el primer año, y doce en el segundo año y en los años siguientes del acuerdo.

4 ¿Qué es una «familia de acogida» según su Derecho nacional?

De conformidad con la legislación de Inglaterra, se habla de familia de acogida cuando una autoridad local adjudica la custodia de un menor a un responsable, que es una persona autorizada por una agencia registrada de servicios de acogida, tras la evaluación de su idoneidad y de la idoneidad de su vivienda, para acoger a un niño o a un joven que ha quedado a cargo del Estado. La agencia puede evaluar y autorizar a cualquier persona que considere idónea. Como parte del proceso de evaluación, la agencia considera el posible efecto del acogimiento o la contribución al mismo de todos los miembros del hogar. Está previsto que cualquier miembro del hogar que no haya sido autorizado para la acogida se someta a controles policiales, cuyos resultados pueden repercutir en la evaluación de la idoneidad del hogar.

Además, el acogimiento privado tiene lugar de conformidad con el artículo 66 de la Ley de menores de 1989 cuando un menor de dieciséis años (menor de dieciocho años si es discapacitado) recibe cuidados y alojamiento de una persona que no es un progenitor, una persona que tenga la responsabilidad parental sobre ellos o un pariente [según la definición contenida en el artículo 105 de la Ley de menores de 1989, es decir, un abuelo, hermano o tío (tanto si están emparentados por lazos sanguíneos como por matrimonio) o un padrastro o madrastra no pueden ser un particular responsable de la custodia] en su propio domicilio. No se asigna a un menor en un acogimiento privado si la persona que se ocupa de ellos lo ha hecho durante menos de veintiocho días y no tiene intención de hacerlo durante más tiempo. En el anexo 8 a la Ley de menores de 1989 se establecen excepciones a esta definición. Salvo que el joven esté discapacitado, en el sentido de la Ley de menores de 1989, deja de estar sujeto a acogimiento privado al cumplir dieciséis años, pero si el régimen de acogimiento continua, siguen aplicándose las directrices oficiales (Ley sustitutoria de la Ley de menores de 1989: directrices sobre el acogimiento privado (Replacement Children Act 1989 Guidance on Private Fostering) ya que el régimen vuelve a ser el de cuidado informal por la familia y los amigos.

El particular responsable de la custodia pasa a ser el responsable de la prestación de los cuidados diarios del menor. El progenitor sigue teniendo la responsabilidad parental del menor. La autoridad local no aprueba ni registra formalmente al particular responsable de la custodia. Sin embargo, la autoridad local del lugar en el que reside el menor tiene la obligación de cerciorarse de que se proteja y fomente el bienestar de los menores que son, o serán, acogidos de forma privada en su zona. Durante la evaluación, la autoridad local debe establecer la idoneidad de todos los aspectos de los acuerdos de acogimiento privado, de conformidad con el Reglamento de 2005. Cuando la autoridad local no esté convencida de que el bienestar del menor acogido de forma privada está siendo, o será, protegido y fomentado de forma satisfactoria, debe adoptar medidas razonables para garantizar que el menor sea alojado por su progenitor (o por otra persona que tenga la responsabilidad parental) o pariente, y considerar si es necesario que ejerza algunas de sus funciones establecidas en la Ley en relación con el menor.

5 ¿Abarca el concepto de «familia de acogida» a los parientes? En caso afirmativo, ¿a qué parientes?

En relación con el acogimiento por el Estado a través de la autoridad local, solo en los casos en los que los parientes han pasado por el proceso de evaluación del acogimiento y han sido calificados por un comité de acogimiento, convocado por un proveedor de servicios de acogida, como aptos para acoger. Conocidos como cuidadores «familiares y amigos», suponen aproximadamente el 18 % de todos los responsables de la custodia de Inglaterra. Se les evalúa conforme a un enfoque más ligero y, si bien reciben ayuda económica para ayudarles con los costes del cuidado del menor o de los menores, no se espera que acojan a menores no emparentados. Puede tratarse de cualquier persona que esté emparentada o que tenga un vínculo con el menor.

En el caso del acogimiento privado, el particular responsable de la custodia puede ser de la familia ampliada, como un primo o una tía abuela. Sin embargo, una persona que sea un pariente de conformidad con la definición de pariente que figura en la Ley de menores de 1989, es decir, un abuelo, hermano o tío (tanto si están emparentados por lazos sanguíneos como por matrimonio), o un padrastro o una madrastra, no se considera particular responsable de la custodia. El particular responsable de la custodia puede ser un amigo de la familia, el progenitor de un amigo de los menores, o alguien que la familia del menor no conociera con anterioridad y que esté dispuesto a acoger al menor de forma privada. No obstante, cabe destacar que para que se considere un acuerdo de acogimiento privado, el menor debe tener menos de dieciséis años (o menos de dieciocho si es discapacitado) y se le debe proporcionar alojamiento y cuidado por un período de veintiocho días o superior.

Última actualización: 02/08/2021

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