Recorrido de navegación

menu starting dummy link

Page navigation

menu ending dummy link

Sucesiones - Portugal

ÍNDICE

 

Esta ficha informativa se ha elaborado en colaboración con el El enlace abre una nueva ventanaConsejo de los Notariados de la Unión Europea (CNUE).


1 ¿Cómo se otorga la disposición mortis causa (testamento, testamento mancomunado, pacto sucesorio)?

Las disposiciones mortis causa pueden realizarse mediante dos modalidades: i) testamento; ii) contrato.

i) Testamento

El testamento es un acto personal que no puede llevarse a cabo a través de un representante.

Están prohibidos los testamentos mancomunados, es decir, en un mismo acto no pueden testar dos o más personas, ya sea en provecho recíproco o en provecho de un tercero.

El testamento consiste en la declaración de la voluntad de una sola parte y no es necesario que esté dirigido o sea puesto en conocimiento de una persona determinada. Es libremente revocable y la transferencia de los bienes al instituido solo se produce tras la muerte del testador.

Existen formas comunes y formas especiales de testamento.

Las formas comunes de testamento son el testamento público y el testamento cerrado.

El testamento público es redactado por un notario en su protocolo notarial.

El testamento cerrado es redactado y firmado por el testador o por un tercero a instancias de este, pero debe ser aprobado por un notario. Puede ser guardado por el testador, por un tercero, o depositarse en una notaría. Todo aquel que tenga en su poder un testamento cerrado está obligado a presentarlo en el plazo de tres días a contar desde la fecha en que tuvo conocimiento de la muerte del testador. En caso de no hacerlo, responderá por las pérdidas o daños que cause y, si fuese titular de derechos de sucesión, perderá la capacidad sucesoria por indignidad.

Entre las formas especiales de testamento la ley prevé el testamento militar, el testamento otorgado a bordo de nave o aeronave y el testamento otorgado en caso de catástrofe pública. Solo es posible otorgar testamento mediante alguna de estas formas especiales cuando concurran determinadas circunstancias excepcionales previstas por ley. El testamento pierde su validez transcurridos dos meses desde el cese de la causa que impedía al testador hacerlo conforme a las formas comunes.

Asimismo, la legislación portuguesa prevé entre las formas especiales de testamento el testamento otorgado por ciudadano portugués en el extranjero con arreglo a la ley extranjera y que tiene validez en Portugal siempre que se haya seguido una forma solemne en su otorgamiento o aprobación.

ii) Contrato

El ordenamiento jurídico portugués contempla la sucesión contractual a título excepcional. La sucesión contractual puede producirse mediante los pactos sucesorios o la donación por razón de matrimonio que deba surtir efecto por muerte del donante. Tantos los pactos como la donación deben estar recogidos en las capitulaciones matrimoniales para ser válidos.

No obstante, por regla general la sucesión contractual está prohibida. De esta forma, en principio se prohíben los pactos sucesorios, bajo pena de nulidad. También están prohibidas las donaciones por muerte, aunque estas, en lugar de ser nulas, son reconvertidas por fuerza de ley en disposiciones testamentarias y son libremente revocables.

Los pactos sucesorios cuya validez está contemplada en la ley con carácter excepcional son de dos tipos: a) la institución contractual de heredero o legatario en favor de cualquiera de los cónyuges, hecha por el otro cónyuge o por tercero; b) la institución contractual de heredero o legatario en favor de terceros, hecha por cualquiera de los cónyuges. La distinción entre heredero y legatario se explica a continuación en la respuesta a la pregunta «¿Cómo se convierte uno en heredero o legatario?».

Los pactos sucesorios válidos surten efecto únicamente después de la muerte del disponente. Sin embargo, el pacto sucesorio referido en la letra a) no puede ser revocado unilateralmente tras la aceptación, y el disponente tampoco puede perjudicar en vida al beneficiario por actos gratuitos de disposición. Por el contrario, el pacto sucesorio referido en la letra b) es libremente revocable si el tercero no intervino en las capitulaciones matrimoniales como aceptante.

Además de estos dos tipos de pactos sucesorios, la ley contempla la validez de la donación por razón de matrimonio en caso de muerte. Se trata de una donación realizada por razón de matrimonio a uno de los cónyuges por el otro o por un tercero. La donación por razón de matrimonio en caso de muerte está sujeta al régimen de los pactos sucesorios y debe realizarse en las capitulaciones matrimoniales.

Nota:

El derecho portugués prevé dos tipos de sucesión. Una de ellas es la sucesión voluntaria —testamentaria o contractual— mencionada en esta respuesta. La otra es la sucesión legal —legítima o legitimaria— que se tratará en las respuestas a las preguntas «¿Hay restricciones en cuanto a la libertad de disponer mortis causa (p. ej. la legítima)?» y «En ausencia de disposición mortis causa, ¿quién hereda y cuánto?».

La sucesión voluntaria es la resultante de un acto de voluntad del autor de la sucesión, como es el caso del testamento y el contrato.

La sucesión legal es deferida por ley. La sucesión legal se denomina sucesión legitimaria cuando resulta directamente de la ley y la voluntad del autor de la herencia no puede oponerse a ella. Se denomina sucesión legítima cuando resulta de la ley, pero el autor de la herencia puede oponerse a ella si es su voluntad.

2 ¿Debe registrarse esta disposición? y en caso de respuesta afirmativa, ¿cómo?

En principio las disposiciones mortis causa no deben ser registradas.

No obstante, existen excepciones a este principio consagradas en varios preceptos legales. Así, las disposiciones mortis causa deben ser registradas, en particular en los siguientes casos: i) disposición testamentaria de preferencia a la cual sea atribuida eficacia real; ii) constitución de pensión vitalicia y sus alteraciones; iii) carga de reducción de las donaciones sujetas a colación; iv) capitulaciones matrimoniales.

En los casos referidos en los incisos i), ii) y iii), el registro debe ser presentado en el Registro de la Propiedad por los sujetos activos o pasivos de la relación jurídica, por las personas que declaren tener interés en el registro o por aquellas que están obligadas a requerir el registro con arreglo a la ley (registro de oficio requerido, en determinados casos, por los órganos jurisdiccionales, por la fiscalía o por el propio registrador).  El registro se inscribe mediante descripción catastral, inscripción de los hechos y las respectivas anotaciones, e indicación de determinadas circunstancias.

En el caso referido en el inciso iv), el registro se inscribe en el Registro Civil, por asiento o anotación, mediante declaración de las partes. En este caso, además de las partes pueden intervenir en el registro las personas a las que el hecho afecte directamente o de cuyo consentimiento dependa su plena eficacia.

Nota:

La pensión vitalicia consiste en el derecho del cónyuge viudo a recibir alimentos a través de las rentas dejadas por el causante.

La colación consiste en la restitución a la masa de la herencia de bienes o valores donados por el ascendiente hecha por los descendientes que pretendan entrar en la sucesión.

3 ¿Hay restricciones en cuanto a la libertad de disponer mortis causa (p. ej. la legítima)?

Sí, a la luz de la legislación portuguesa la legítima constituye una restricción a la libertad de disponer mortis causa. Por legítima se entiende la porción de bienes de la que el testador no puede disponer por estar legalmente destinada a los herederos legitimarios. Es lo que se denomina sucesión legitimaria. Es una forma de sucesión legal a la que el autor de la sucesión no se puede oponer aunque sea su voluntad.

Los herederos legitimarios son el cónyuge, los descendientes y los ascendientes. El cónyuge y los descendientes son los primeros que se tienen en consideración a efectos de derechos de sucesión. A falta de descendientes, se llama al cónyuge y a los ascendientes.

La porción de los bienes de la que el testador no puede disponer (legítima) es la siguiente:

  • la legítima del cónyuge y de los hijos es de dos tercios de la herencia;
  • si el autor de la herencia no deja descendientes ni ascendientes, la legítima del cónyuge corresponde a la mitad de la herencia;
  • si el autor de la herencia no deja cónyuge, pero sí hijos, la legítima corresponde a la mitad de la herencia, en caso de que exista un único hijo, y a dos tercios de la herencia en caso de que existan dos hijos o más;
  • la legítima de los descendientes en segundo grado y siguientes es la que correspondería a su ascendiente;
  • si no hubiese descendientes, la legítima del cónyuge y de los ascendientes es de dos tercios de la herencia;
  • si no hubiese descendientes ni cónyuge sobreviviente, la legítima de los padres es la mitad de la herencia; si se llamase a los ascendientes en segundo grado y siguientes, la legítima correspondiente es de un tercio de la herencia.

Nota:

El cónyuge no es llamado a la herencia si en la fecha de la muerte del autor de la sucesión se encuentra divorciado o separado judicialmente mediante sentencia firme o susceptible de serlo. Cuando en la fecha de la muerte del autor de la sucesión estuviese en curso una acción de divorcio o separación judicial, los herederos pueden continuar con dicha acción a efectos patrimoniales. En este caso, habiéndose decretado posteriormente el divorcio o la separación, el cónyuge tampoco es llamado a la herencia.

4 En ausencia de disposición mortis causa, ¿quién hereda y cuánto?

Si el causante no hubiese dispuesto con validez y eficacia, en todo o en parte, de los bienes de los que podía disponer para después de la muerte, son llamados a la sucesión de dichos bienes sus herederos legítimos. Es lo que se denomina sucesión legítima. Es una forma de sucesión legal que el autor de la sucesión puede descartar si es su voluntad.

Los herederos legítimos son el cónyuge, los parientes y el Estado en el siguiente orden: a) cónyuge y descendientes; b) cónyuge y ascendientes; c) hermanos y sus descendientes; d) otros colaterales hasta cuarto grado; e) Estado.

5 ¿Qué tipo de autoridad es competente:

La competencia en materia de sucesiones depende de si la herencia es litigiosa (aceptación a beneficio de inventario) o no (aceptación pura y simple).

Los notarios son competentes en materia de herencias litigiosas. Los notarios y los registros son competentes en materia de herencias no litigiosas. Tienen competencia para la habilitación de herederos y para efectuar las respectivas divisiones. También es posible que los abogados o procuradores, mediante la autenticación de documento particular, efectúen la división de una herencia, aunque no tienen competencia para llevar a cabo la habilitación de herederos.

Los notarios y las oficinas del Registro Civil son competentes para realizar la denominada habilitación de herederos, en la cual se certifica la identidad de las personas llamadas a la sucesión, pudiendo en algunos casos aplicarse en esa materia unas capitulaciones matrimoniales o un testamento.

5.1 para pronunciarse sobre la sucesión?

Si la herencia es litigiosa, desde el 2 de septiembre de 2013 es competente la notaría del municipio del lugar de apertura de la sucesión para tramitar el proceso de inventario. Al final el proceso se remite a los tribunales para que un juez dicte sentencia homologatoria de la división.

El lugar de apertura de la sucesión es el lugar del último domicilio del autor de la herencia.

Si el autor de la herencia tenía su último domicilio fuera de Portugal, pero dejó bienes en Portugal, es competente la notaría del municipio en que se encuentren los inmuebles o la mayor parte de ellos. A falta de inmuebles, es competente la notaría del municipio en que estén la mayor parte de los bienes muebles.

Si el autor de la herencia tenía su último domicilio fuera de Portugal y no dejó bienes en Portugal, es competente la notaría del domicilio del habilitando.

Cuando la aceptación de la herencia se hace pura y simplemente, no cabe proceder al inventario. En ese caso la liquidación y la división de la herencia la realizan los herederos y legatarios de mutuo acuerdo sin que sea obligatorio abrir un procedimiento con intervención del notario o del tribunal.

Cuando la herencia se declara vacante a favor del Estado, el respectivo procedimiento especial de liquidación de la herencia en favor del Estado transcurre en el tribunal.

Si la herencia no es litigiosa son competentes las notarías y las oficinas del registro civil y de la propiedad sin cualquiera competencia territorial. Por tanto, los interesados podrán efectuar los actos en cualquier servicio de su elección, sin restricciones territoriales.

Igualmente, y como se ha mencionado anteriormente, podrán realizar la división ante cualquier abogado o procurador del país, siempre que la habilitación se lleve a cabo según las condiciones referidas (por parte de los notarios o registros).

5.2 para recibir una declaración relativa a la renuncia o la aceptación de la herencia?

5.3 para recibir una declaración relativa a la renuncia o la aceptación del legado?

5.4 para recibir una declaración relativa a la renuncia o la aceptación de la legítima?

Por lo que respecta a la autoridad competente para recibir las declaraciones de aceptación o de renuncia, no existen diferencias sustanciales de régimen por el hecho de que se trate de un legado o de una herencia, ni tampoco por la circunstancia de que la sucesión sea legal o voluntaria. Por eso, la respuesta a estas tres preguntas es conjunta.

Cuando la aceptación de la herencia se hace a beneficio de inventario, la declaración de aceptación se hace en el procedimiento de inventario que transcurre en la notaría competente. En ese caso el notario es la autoridad que recibe la declaración de aceptación.

La aceptación de la herencia a beneficio de inventario se realiza requiriendo el inventario o interviniendo en él.

Existe otro tipo de aceptación de la herencia, la aceptación pura y simple, que se produce cuando la herencia se acepta y divide sin que se requiera el procedimiento de inventario.

Las reglas relativas a la aceptación de la herencia se aplican también a la aceptación del legado. La diferencia entre herencia y legado se tratará en la respuesta a la pregunta siguiente.

De ser iniciado un proceso de inventario, la renuncia debe realizarse junto con el proceso de inventario. En ese caso el notario es la autoridad competente para recibir la declaración de renuncia.

La renuncia tiene que observar una de las siguientes formas: escritura pública o documento particular autenticado si existen bienes para cuya enajenación la ley exija una de estas formas; documento particular en el resto de casos.

La aceptación o renuncia de la herencia o del legado son negocios jurídicos unilaterales y no recepticios, es decir, cualquiera de los dos se realiza a través de una declaración de voluntad del titular del derecho de sucesión que no tiene por qué estar dirigida o puesta en conocimiento de una persona determinada.

En el caso de que la herencia esté yacente, los interesados o la fiscalía pueden solicitar a los tribunales que notifiquen al heredero para que acepte o renuncie a la herencia. En ese caso los tribunales son la autoridad que recibe la declaración de aceptación o de renuncia. La herencia se considera yacente durante el periodo en que aún no ha sido aceptada ni declarada vacante en favor del Estado.

6 Breve descripción del procedimiento aplicable para ejecutar una sucesión en virtud de la legislación nacional, incluida la liquidación de la herencia y la distribución de los bienes (incluye información sobre si el procedimiento de sucesión lo abre un órgano jurisdiccional u otra autoridad competente por iniciativa propia).

El procedimiento depende de si la sucesión es litigiosa o no.

SUCESIÓN LITIGIOSA

El proceso de inventario tiene los siguientes objetivos: realizar la división con vistas a poner fin a la comunidad hereditaria, hacer una relación de los bienes objeto de la sucesión en caso de que no sea necesario realizar la división y proceder a la liquidación de la herencia en caso de que resulte necesario.

El proceso de inventario transcurre en la notaría y su tramitación compete al notario. En principio, la intervención de los órganos jurisdiccionales se limita a la fase final del proceso, en la que el juez civil territorialmente competente dicta decisión homologatoria de división. No obstante, los órganos jurisdiccionales pueden intervenir en la fase inicial del proceso para nombrar al administrador de la herencia cuando todas las personas previstas en la ley para desempeñar dicha función se hayan negado o hayan sido descartadas.

El uso de un abogado solo es obligatorio si se plantean y discuten cuestiones de derecho, o si se interpone recurso.

El proceso de inventario consta de las siguientes fases: i) requerimiento inicial y declaraciones del administrador, ii) citaciones y notificaciones, iii) oposiciones, iv) respuestas del administrador, v) deudas, vi) reunión preparatoria, vii) reunión de interesados viii) determinación de la inoficiosidad, ix) división, x) enmienda y anulación de la división.

A continuación se describe brevemente cada una de las fases procesales mencionadas.

i) Requerimiento inicial y declaraciones del administrador

El proceso de inventario no lo inician de oficio los órganos jurisdiccionales. Pueden requerir el inventario los interesados directos en la división, o los padres, tutor o curador, según proceda, si la herencia fuese deferida a menores, incapaces o ausentes en paradero desconocido.

El requirente del inventario debe adjuntar el comprobante del óbito del autor de la sucesión e indicar quién debe ejercer la función de administrador.

El notario nombra al administrador y lo convoca para prestar declaración. En su declaración el administrador tiene la obligación de: presentar el testamento, los pactos sucesorios, las capitulaciones matrimoniales, las escrituras de donación, de haberlos; indicar los herederos o legatarios; presentar la relación de los bienes con sus respectivos valores, junto con los documentos necesarios para discernir la situación jurídica de los mismos; y hacer una relación de las deudas de la herencia por separado.

ii) Citaciones y notificaciones

El notario cita a los interesados directos en la división y a los acreedores de la herencia. De haber herederos legitimarios, también se cita a los donatarios.

iii) Oposiciones

Los interesados directos en la división pueden ejercer oposición, impugnación o reclamación.

iv) Respuestas del administrador

Las cuestiones surgidas en la fase anterior se resuelven una vez oído el administrador. También pueden ser oídos los restantes interesados, y puede procederse a la producción de prueba. Cuando la complejidad de las cuestiones surgidas haga inconveniente la decisión de las reclamaciones en el procedimiento de inventario, el notario remite a los interesados a los medios judiciales ordinarios.

v) Deudas

Se aplica el mismo procedimiento indicado en los incisos iii) y iv) si una deuda activa de la herencia fuese desestimada por el supuesto deudor.

vi) Reunión preparatoria

Una vez resueltas las cuestiones susceptibles de influir en la división, el notario fija un día para la reunión preparatoria. En esta, los interesados deliberan, por mayoría de dos tercios, sobre la forma en que se formarán las porciones. Adicionalmente, los interesados deliberan sobre la aprobación del pasivo y la forma de cumplimiento de los legados u otras cargas de la herencia. Si todos están de acuerdo, el inventario puede finalizarse durante la reunión preparatoria.

vii) Reunión de interesados

En caso de que el inventario deba continuar, se fija una fecha para la reunión de interesados, que debe celebrarse en el plazo de veinte días tras la reunión preparatoria. La reunión de interesados tiene por objeto la adjudicación de los bienes. La adjudicación se lleva a cabo mediante propuestas en sobre cerrado o mediante negociación particular.

viii) Determinación de la inoficiosidad

Si hubiese herederos legitimarios o legatarios, puede requerirse la licitación de los bienes donados o legados, su valoración o la valoración de otros bienes de la herencia, para determinar si la donación o el legado son inoficiosos.

Si la donación o el legado resultan ser inoficiosos, se procede a su descuento.

Una donación o legado son inoficiosos cuando afectan a la legítima de los herederos legitimarios.

ix) División

El notario, una vez oídos los abogados, resuelve la forma en que se debe organizar la división. A continuación, el notario elabora el organigrama de la división. Se completan las porciones. De haber exceso de los bienes licitados, donados o legados, o inoficiosidad de las donaciones o legados, el notario traza un organigrama informativo. En este caso, se notifica a los interesados para: reclamar el pago de las compensaciones; requerir la composición de la respectiva porción en especie; o, en caso de inoficiosidad, requerir la reducción de la donación o legado. Los interesados pueden recurrir el organigrama de la división. El notario toma una decisión con respecto a los recursos y procede al sorteo de los lotes, si procede.

Por último, el proceso se remite a los órganos jurisdiccionales de la comarca de la notaría en que se tramitó el inventario. El juez civil competente dicta sentencia por la que homologa la división que figura en el organigrama y las operaciones de sorteo. La sentencia condena en costas a los respectivos interesados.

Se puede recurrir la sentencia que homologa la división.

x) Enmienda y anulación de la división

Incluso después de que la sentencia homologatoria de división haya adquirido fuerza de cosa juzgada, la división puede ser enmendada o anulada si se cumplen determinados requisitos. Por ejemplo, la división puede ser enmendada por acuerdo de todos los interesados, o puede ser anulada si hubiese habido preterición de un heredero.

SUCESIÓN NO LITIGIOSA

El interesado podrá resolver los asuntos ante notario o en un Registro en el que, mediante sistema de ventanilla única, podrá tratar todos los asuntos referentes a una sucesión, desde la habilitación hasta el registro final de los bienes procedentes de la división.

Por lo tanto, la habilitación y la división podrán realizarse ante cualquiera de estas instituciones.

Asimismo, los interesados podrán, después de hacer la habilitación de herederos en una notaría o Registro, llevar a cabo la división de los bienes que integran la herencia mediante documento privado autenticado, ante cualquier abogado o procurador.

7 ¿Cómo y cuándo se convierte uno en heredero o legatario?

Son herederos los que suceden en su totalidad o en una cuota el patrimonio del fallecido, es decir, los bienes a los que van a suceder los herederos no están previamente determinados.

Son legatarios los que suceden en bienes o valores determinados.

En la sucesión legal, la vocación sucesoria emana de la ley. En la sucesión voluntaria la vocación sucesoria es el resultado de una declaración de voluntad del autor de la sucesión. En cualquiera de los dos tipos de sucesión referidas —legal o voluntaria—, los titulares del derecho de sucesión pueden tener calidad de herederos o de legatarios.

8 ¿Son responsables los herederos de las deudas del causante? y en caso de respuesta afirmativa, ¿en qué condiciones?

Si la herencia se acepta a beneficio de inventario, solo responden por las deudas del causante y otras cargas de la herencia los bienes de la herencia inventariados, salvo si los acreedores o los legatarios demuestran la existencia de otros bienes. De haber inventario, la carga de la prueba de que existen otros bienes aparte de los inventariados recae en los acreedores o legatarios.

Si la herencia se acepta pura y simplemente, la responsabilidad por las deudas y otras cargas de la herencia tampoco supera el valor de los bienes heredados, aunque en este caso compete al heredero o al legatario demostrar que en la herencia no existen activos suficientes para el pago de las deudas o el cumplimiento de los legados. En este caso, la carga de la prueba de que no existen otros bienes en la herencia recae en los herederos o legatarios.

La herencia responde por las siguientes cargas: gastos de funeral y sufragios del causante; cargas relativas a la testación, administración y liquidación del patrimonio hereditario; pago de las deudas del fallecido; cumplimiento de los legados.

Los bienes de la herencia indivisa responden colectivamente por la liquidación de las referidas cargas. Una vez efectuada la división, cada heredero solo responde por las cargas proporcionalmente a la cuota que le corresponda de la herencia.

9 ¿Qué documentos y datos se exigen habitualmente para registrar los bienes inmuebles?

En la siguiente respuesta se indicarán por separado: los documentos y la información necesarios para el registro de inmuebles; el pago exigido en concepto de anticipo; y la forma en que se puede presentar la solicitud de inscripción (presencial, por correo o en línea).

Documentos e información necesarios

La solicitud de registro de bienes inmuebles debe incluir la identificación del solicitante, una indicación de los hechos y edificios a que se refiere, así como una relación de los documentos que lo componen.

Únicamente se pueden registrar los hechos que consten en documentos legales que así lo acrediten.

Los documentos escritos en una lengua extranjera solo podrán ser aceptados cuando estén traducidos conforme a la ley, salvo si están redactados en inglés, francés o español y el funcionario competente domina dicha lengua.

Cuando la viabilidad de la solicitud de registro deba ser determinada con arreglo a derecho extranjero, el interesado debe demostrar, mediante un documento idóneo, el respectivo contenido.

Si la solicitud de registro se refiriese a un edificio no descrito, es preciso adjuntar una declaración complementaria indicando el nombre, el estado y la residencia de los propietarios o poseedores inmediatamente anteriores al transmitente, así como el anterior número de identificación del mismo, salvo si el solicitante alega en la declaración las razones que justifican su desconocimiento.

Si el registro recae sobre una cuota de un edificio indiviso no descrito, complementariamente debe declararse el nombre, el estado y la residencia de todos los copropietarios.

Pago necesario en concepto de anticipo

El anticipo debe abonarse en el momento de presentar la solicitud o enviarse junto con ella. El anticipo corresponde a la suma probable del importe total. Si no se abona en el momento de presentar la solicitud de registro, esta puede rechazarse inmediatamente.

Cuando no se hubiese abonado el anticipo y no se hubiese rechazado la solicitud, el servicio de registro notifica al interesado indicándole el plazo para proceder a la entrega de los importes que faltan, so pena de rechazar el registro.

Esto mismo será de aplicación cuando la suma entregada inicialmente resulte insuficiente y no sea completada.

Solicitud de registro presencial, por correo o en línea

La solicitud de registro de bienes inmuebles se puede realizar por una de las siguientes vías: presencial, por correo o en línea.

La solicitud de registro presencial y por correo se realiza por escrito, de acuerdo con los formularios aprobados por deliberación de la junta directiva del Instituto dos Registos e do Notariado, I.P. A los formularios deben adjuntarse los documentos destinados a demostrar el hecho que se va a registrar y las declaraciones complementarias antes mencionadas, si procede.

No es necesario utilizar los formularios referidos en el párrafo anterior cuando las solicitudes de registro las efectúen por escrito entes públicos que intervengan como sujetos pasivos o activos en los actos, los órganos jurisdiccionales, la Fiscalía, los administradores de insolvencia o los agentes de ejecución, ya se presenten presencialmente o por correo.

Las solicitudes presentadas por los órganos jurisdiccionales, la Fiscalía, los agentes de ejecución, o por los oficiales de justicia que lleven a cabo diligencias propias de los agentes de ejecución, y por los administradores judiciales deben tramitarse, a ser posible, por vía electrónica y acompañadas de los documentos necesarios para el registro, así como de los importes que resulten adeudados.

Las solicitudes de registro de la propiedad pueden realizarse en línea en la dirección http://www.predialonline.mj.pt. No obstante, no es posible solicitar por Internet el registro de la apertura de procesos de justificación, de rectificación y de impugnación de decisión del responsable del registro.

Para solicitar actos del registro de la propiedad en línea es necesario un certificado digital. Los ciudadanos titulares de la tarjeta de ciudadano portugués que activaron el certificado digital asociado a la misma, los abogados, los notarios y los procuradores ya disponen de este certificado digital.

Los gerentes y administradores de las sociedades mercantiles y civiles con forma mercantil pueden certificar la conformidad de los documentos electrónicos que hayan presentado con los documentos originales en papel cuando presenten solicitudes de registro en línea en las que las respectivas sociedades sean interesadas.

Nota:

Únicamente pueden presentar solicitudes de registro de inmuebles las personas o entes a los que la ley atribuye legitimidad. Dichas personas o entes aparecen indicadas en la respuesta a la anterior pregunta «¿Debe registrarse la disposición mortis causa? Y en caso afirmativo, ¿cómo?», en la parte en que se indican los registros que se deben presentar en el Registro de la Propiedad.

9.1 ¿Es preceptivo de oficio o a instancia de interesado el nombramiento de un administrador? Si es preceptivo de oficio o a instancia de interesado, ¿qué medidas se deben tomar?

El nombramiento de un administrador es obligatorio si es necesario realizar el proceso de inventario. En ese caso es obligatorio nombrar a un administrador a quien compete la administración de la herencia. El requirente del inventario indica quién debe ejercer las funciones de administrador con arreglo a la ley. La indicación se realiza en el formulario previsto para el requerimiento de inventario.

Mientras la herencia esté yacente, es posible que no haya quien la administre legalmente. Si no hay un administrador de la herencia yacente, cualquier heredero puede practicar actos de administración de la herencia incluso antes de aceptarla o renunciar a ella. De haber riesgo de pérdida o deterioro de los bienes de la herencia yacente, los órganos jurisdiccionales nombran un curador de la herencia yacente. Este nombramiento se realiza a petición de la Fiscalía o de cualquier interesado. La definición de herencia yacente ya se mencionó en la respuesta a la pregunta «¿Qué tipo de autoridad es competente para recibir una declaración relativa a la renuncia o la aceptación?

9.2 ¿Quién está legitimado para ejecutar la disposición mortis causa del causante y/o administrar la herencia?

Administrador

La administración de la herencia, hasta su liquidación y división, compete, en principio, al administrador.

Conforme a la ley, el papel de administrador recae, por este orden, en:

a) el cónyuge sobreviviente, no separado judicialmente de personas y bienes, si fuese heredero o tuviese derecho a la mitad de los bienes del matrimonio;

b) el albacea, salvo que el testador haya indicado lo contrario;

c) los parientes que sean herederos legales;

d) los herederos testamentarios.

Si toda la herencia fuese distribuida en legados, ejercerá de administrador, en lugar de los herederos, el legatario más beneficiado; en igualdad de condiciones, se dará preferencia al de más edad.

Existen casos específicos en que la administración de parte o de la totalidad de los bienes de la herencia puede confiarse al albacea o al fiduciario, tal como se explica a continuación.

Albacea

En caso de que haya sucesión testamentaria, el testador puede nombrar una o varias personas para que se encarguen de vigilar el cumplimiento de su testamento o de ejecutarlo en su totalidad o en parte. Es lo que se denomina «albaceazgo». La persona nombrada a tales efectos es el albacea.

Fiduciario

La sustitución fideicomisaria, o fideicomiso, es la disposición por la cual el testador impone al heredero instituido la labor de conservar la herencia para que esta sea transferida, a su muerte, a favor de otro. El heredero en el que recae esta labor se denomina fiduciario. El beneficiario de la sustitución se denomina fideicomisario. El fiduciario tiene el disfrute y la administración de los bienes sujetos al fideicomiso.

9.3 ¿Cuáles son las facultades de un administrador?

Facultades del administrador

El administrador administra los bienes propios del causante y, en caso de que este hubiese estado casado en régimen de gananciales, los bienes comunes del matrimonio.

El administrador puede pedir a los herederos o a un tercero la entrega de los bienes que deba administrar y que tengan en su poder. Puede emprender acciones posesorias contra los herederos o contra un tercero. Puede cobrar las deudas activas de la herencia, cuando la demora ponga en peligro el cobro o cuando el pago se haga espontáneamente.

El administrador debe vender los frutos u otros bienes deteriorables, pudiendo utilizar el producto para pagar los gastos del funeral y los sufragios, así como para el cumplimiento de las cargas de la administración.

Asimismo, el administrador puede vender los frutos no deteriorables, en la medida en que fuese necesario para afrontar los gastos del funeral y los sufragios, y para cumplir las cargas de la administración.

Aparte de los casos antes mencionados, los derechos relativos a la herencia solo pueden ser ejercidos conjuntamente por todos los herederos o contra todos los herederos.

Facultades del albacea

En la sucesión testamentaria, en caso de que se haya nombrado un albacea, este tiene las funciones que le hubiesen sido conferidas por el testador.

Si el testador no especifica las funciones del albacea, será de su competencia lo siguiente: ocuparse del funeral del testador y abonar los gastos y sufragios respectivos; vigilar la ejecución de las disposiciones testamentarias y sostener, de ser necesario, su validez en juicio; ejercer las funciones de administrador.

El testador puede encomendar al albacea el cumplimiento de los legados y el resto de cargas de la herencia, cuando este sea administrador y no quepa un inventario obligatorio. A tales efectos, el testador puede autorizar al albacea a vender cualquier bien de la herencia (mueble o inmueble) o los que se designasen en el testamento.

Facultades del fiduciario

El fiduciario no solo administra los bienes sujetos al fideicomiso, sino que también dispone de su disfrute. Se le aplican las disposiciones relativas al usufructo, en la medida en que no sean incompatibles con el fideicomiso. Para enajenar o gravar los bienes del fideicomiso, el fiduciario precisa la autorización de los órganos jurisdiccionales.

Herederos y curador de la herencia yacente

Mientras la herencia se encuentra yacente, constituye un patrimonio autónomo con personalidad jurídica. Es decir, la herencia puede emprender acciones y pueden emprenderse acciones contra ella. En este caso, es posible recurrir a una de las siguientes opciones si no hay nadie que la administre.

Cualquier heredero, antes de aceptar o renunciar a la herencia, puede ejecutar actos de administración urgentes mientras la herencia está yacente. Si son varios los herederos, en caso de oposición prevalece la voluntad del número mayor.

Si no, los órganos jurisdiccionales pueden nombrar un curador de la herencia yacente. Es competencia del curador de la herencia yacente requerir los procedimientos cautelares necesarios y emprender las acciones que no puedan posponerse sin perjuicio para los intereses de la herencia. Asimismo, es de su competencia representar a la herencia en todas las acciones que se emprendan contra ella. El curador de la herencia yacente necesita una autorización judicial para enajenar o gravar los bienes inmuebles, los objetos valiosos, los títulos de crédito, los establecimientos comerciales y cualquier otro bien cuya enajenación o gravamen no constituya acto de administración. La autorización judicial solo se concederá cuando el acto se justifique para evitar el deterioro o la ruina de los bienes, pagar deudas de la herencia, costear mejoras necesarias o útiles, o cuando surja otra necesidad urgente.

Cuando la herencia ya no está yacente por haber sido aceptada, pero permanece indivisa, la ley otorga a cualquier heredero la posibilidad de solicitar el reconocimiento judicial de su condición de heredero y la restitución de todos o de parte de los bienes de la herencia contra quien los posea en calidad de heredero, en otra calidad, o incluso sin ella. Es lo que se denomina acción de petición de la herencia. Esta acción puede ejercerla un solo heredero independientemente de los otros, sin perjuicio del derecho del administrador de solicitar la entrega de los bienes que deba administrar, conforme a lo mencionado anteriormente.

10 ¿Qué documentos se suelen expedir en virtud de la legislación nacional en el transcurso o al final de un procedimiento sucesorio para probar la cualidad y los derechos de los beneficiarios? ¿Tienen valor probatorio específico?

Documentos que acreditan la habilitación de herederos o legatarios

  1. Decisión judicial
  2. Escritura pública
  3. Procedimiento simplificado de habilitación de herederos expedido por el Registro Civil

La habilitación certifica la condición de herederos o legatarios que suceden al causante.

Tanto la decisión judicial como la escritura pública de habilitación y el procedimiento simplificado de habilitación de herederos son documentos auténticos con fuerza probatoria plena.

La habilitación de herederos o legatarios se inscribe en el Registro Civil mediante anotación en el asiento del óbito del causante.

Documentos que acreditan la división

En las sucesiones litigiosas:

  1. La sentencia homologatoria dictada por el juez competente que homologa la división efectuada en el proceso de inventario que transcurre ante el notario competente. La sentencia determina el modo en que se completan las porciones (p. ej., los bienes que corresponden a cada uno de los herederos o legatarios). Es un documento auténtico con fuerza probatoria plena.

En las sucesiones voluntarias:

  1. El documento privado autenticado otorgado ante abogado o procurador, que fija la forma en que se completan las porciones. No se trata de un documento auténtico, sino de un documento privado autenticado que en este caso tiene fuerza probatoria equiparada a la fuerza probatoria plena.
  2. El documento que acredita la división en los procedimientos simplificados de sucesión hereditaria que se celebran ante el responsable del Registro Civil. Es un documento auténtico con fuerza probatoria plena.
  3. La escritura pública de división establecida por el notario. Es un documento auténtico con fuerza probatoria plena.

Cualquiera de los referidos documentos, que acreditan la división, puede utilizarse como base para el registro de los bienes de la herencia a favor del heredero o legatario, independientemente de la fuerza probatoria plena.

Nota final

La información recogida en esta ficha es de carácter general, no es exhaustiva y no vincula al punto de contacto, a la Red Judicial Europea en materia civil y mercantil, ni a los órganos jurisdiccionales o cualquier otro destinatario. No exime de consultar la legislación aplicable en cada momento.


El punto de contacto correspondiente realiza el mantenimiento de la versión de esta página en la lengua nacional. El correspondiente servicio de la Comisión Europea se encarga de las traducciones. Es posible que las traducciones aun no reflejen algunos de los cambios que la autoridad nacional competente haya hecho en la versión original. Ni la RJE ni la Comisión Europea asumen ningún tipo de responsabilidad con respecto a la información o los datos contenidos o mencionados en el presente documento. Véase el aviso legal para las normas sobre derechos de autor aplicables en los Estados miembros responsables de esta página.

Última actualización: 19/06/2017